LAS FIGURAS DE BRONCE DEL SANTUARIO DE CASTELLAR

 

bibliografía

 

por Gérard NICOLINI

 

 

 

 

Dama de Castellar: Exvoto del Museo Ibérico de Castellar

Exvoto del Museo Ibérico de Castellar

 

 

 

Sacerdotisa o Dama de Castellar del Museo Provincial de Barcelona

Sacerdotisa o Dama de Castellar del Museo Provincial de Barcelona

 

 

 

Dama oferente de Castellar:Museo Arqueológico de Madrid

Dama oferente de Castellar:Museo Arqueológico de Madrid

 

 

 

Orante del Museo de la Beneficencia de Valencia

Orante del Museo de la Beneficencia de Valencia

 

   El número elevado de bronces ibéricos esta en relación con la riqueza de metales próximos al Santuario de los Altos del Sotillo en Castellar (Cástulo y Collado de Los Jardines), pero tal vez el gusto particular de los ibéros por las ofrendas de estos objetos metálicos deriva de la cercanía y abundancia de los yacimientos. Son exvotos la mayoria, de tamaño reducido, de 8 a 11 cm., los mas elaborado generalmente los de mayor tamaño, están fundidos mediante procedimiento de fusión a la cera perdida, trabajados al pie del Santuario de los Altos del Sotillo; como prueba esta el hallazgo, in situ de herramientas y hornos de trabajo entre las explanadas del Santuario y la carretera Castellar-Sorihuela.

   Los detalles anatómicos o los que sugieren el vestido se ejecutan a menudo mediante cincélete o buril despues de que la figura se ha enfriado. Las piezas más pequeñas son generalmente de trazo esquematizado, forjadas en una varilla de bronce moldeada y rectificada con lima; los detalles a menudo muy finos, están marcados a buril. En otros casos se trata de formas recortadas en una lámina de bronce y grabadas seguidamente por el mismo procedimiento.

   Los análisis efectuados a los metales ponen de manifiesto una aleación ternaria de cobre, estaño y plomo, pudiendo alcanzar este último hasta un 20% de la composición. La presencia de plomo facilita en principio la fusión y el trabajo de retoque. Afecta a menudo al color de la patina, generalmente de color verde oliva, que depende del medio ambiente.

   A partir de la mitad del siglo IV a.C. los bronces reciben la influencia del arte griego, especialmente el de Jonia. Mediante comparaciones estilísticas se puede distinguir una fase arcaica hasta mediados del siglo V a.C. en la que se constituyen tipos mas o menos marcados por las influencias exteriores, como hombres tonsurados o portadores de diademas, vestidos con un traje o manto provistos de volantes (¿sacerdotes o magistrados?); hombres con largas túnicas de alto rango; guerreros a pie con túnica corta; hombres desnudos muy próximos a los modelos griegos....

   La tipología femenina es menos rica en esta época, damas mitradas y cubiertas de velos, damas con trajes provistos de cola, sacerdotisas que corresponden por su vestimenta y plástica a los sacerdotes antes mencionados.

   En los siglos III y IV, época media ibérica (ibérico pleno) los tipos estilísticos evolucionan y se multiplican. Algunos son nuevos, como guerreros desnudos; estatuas estilizada de tipos comunes; desnudos de tipo mixto, es decir masculino y femenino, en los que la morfología general es común al hombre y a la mujer, que se diferencian por los órganos genitales o porque van armados. En esta época se generalizan las estatuillas esquemáticas, generalmente forjadas o recortadas, y las partes del cuerpo, brazos, piernas, ojos, senos y, mas raramente falos: Los hallazgos datados de Castellar se inscriben en esta evolución. En la época tardía, la toréutica o arte del detalle, prosigue su impulso en cuanto a evolución de los tipos antiguos y esquematización. La influencia del arte griego se traduce en las posturas, mas libres, menos frontales, intentando voluminizar los vestidos y con expresión de los sentimientos. La actividad continua hasta la época imperial romana, que entra en Los Altos del Sotillo en una fase de declive.

   Gracias a los bronces en general y en particular a los de Castellar, identificamos la vestimenta ibérica de ambos sexos, aún mejor que por las tallas de piedra, y algo menos los tipos sociales del mundo ibérico, al no disponer de textos o inscripciones. La religión tambien se nos da a conocer por los bronces, en los gestos de las plegarias y de las clases de ofrendas bien expresadas, que compiten según sea la divinidad (cuyos nombres aún desconocemos) así los ofrecimientos de las partes del cuerpo en materia de curación; el sexo o el vientre para implorar la fecundidad; la ofrenda de la mano, los elementos con forma de corazón y las representación de figuras desnudas en el rito de la protección.

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

 

Nicolini, G. 1968: "Gestes et actitudes cultueis des figurines de bronze ibériques" Casa de Velázquez.

1969: "Les bronzes figurés des santuaires ibériques". París

1973: "Les Ibéres, art et civilisation". París.

1976-1978: "Quelque aspects du probléme des origines de la toreutique ibérique" Ampurias.

1977: "Bronces ibéricos". Barcelona.

Nicolini,G.; Ruiz,A y Zafra, N. 1978: "Informe sobre la campaña de excavaciones arqueológicas de 1987 en "Los Altos del Sotillo", Castellar (Jaén)". Anuario Arqueológico de Andalucía, II.

Nicolini, G. y Parisot, J. 1995: "Les bronzes de Castellar, analyses et recherches en filiation". Poitiers.

Ruiz, A. 1987: "El poblamiento ibérico en el alto Guadalquivir" en "Iberos"

 

 

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